¿Qué es ser "normal"?
- Giuseppe Nesma
- 17 may 2017
- 2 Min. de lectura
El 17 de mayo de 1990 se conmemora la eliminación de la homosexualidad de la lista de “enfermedades mentales” por parte de la Asamblea General de La Organización mundial de la Salud (OMS). Es duro pensar que en algún momento el ser humano se consideraba enfermo por el simple hecho de tener gustos diferentes a los demás.
Si, la homosexualidad es algo “diferente” cómo muchos le llaman, pero entonces ¿qué es ser normal? He luchado por años con el estereotipo de ser una persona “normal” con el fin de tener que ser de alguna manera o tener que procrear y compartir mi vida con alguien. Y, ¿qué tal si yo no quiero ni tener hijos, ni compartir mi vida con alguien sin, necesariamente ser homosexual? La vida es esa libertad que tienen las personas para hacer lo que quieran sin hacerle daño a nadie.
Hace 27 años se abría la esperanza de cambiar a un mundo lleno de estereotipos y segregación; y, aunque se ha luchado muchos años atrás por quitar esta imagen sobre las personas con distintas preferencias sexuales, es triste saber que en la actualidad países como Yemen, Sudán o Arabia Saudí siguen condenando está “condición” con la muerte o con años de cárcel.
Son muchos los temas que podríamos comentar. La discriminación por género, por color de piel, entre otras. No puedo entender como un ser humano cree tener el derecho de juzgar a otro por sus simples gustos y es inevitable pensar que todos caemos en ellos. Es complejo pero seguimos y seguiremos en la lucha.

La persona homosexual solo se distingue por una sola cosa. Por tener un gusto diferente hacía personas de su mismo sexo, pero incluso es como cualquier persona normal que le gusta algo “diferente” y que también puede hacer cosas buenas o malas. Claro, es fácil de decir y difícil ponerse en los zapatos de aquellas personas que se enfrentan así mismas o tienen un hijo, hermano o amigo homosexual, pero tampoco es imposible.
Hace diez años tomé la decisión de enfrentarme a un abismo, en el que probablemente no había salidas, pero bien dicen que el que no arriesga no gana y acompañado de miles de personas que me quieren he logrado, en la mayoría cambiar esa idea que se tiene sobre los homosexuales.
Ni somos víctimas ni personas débiles. La mayoría de “nosotros” trata de dejar un legado en el cuál se pueda admirar a las personas por lo que aman y son en realidad. Amar nunca será un delito aunque ciertos preceptos de la sociedad nos los impidan. Está en nosotros respetar, fomentar el amor y sobretodo luchar por lo que somos sin importar las fronteras. El amor siempre ganará.










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